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9 de marzo de 2016

Puesta al día

Ha pasado un año ya desde la última entrada, quién lo diría.

En todo este tiempo han pasado muchas cosas, y qué mejor que hacer un repaso de todo este tiempo. La última entrada era una reflexión sobre mis primeras prácticas en empresa y la escribía cuando estaba en mi último semestre de la carrera.

Ahora puedo decir que terminé la carrera, en Noviembre del 2015, presentando el proyecto que comenté aquí anteriormente: Musical Score Creator. Planificado para que se presentase en Septiembre, los últimos meses fueron duros debido a problemas que surgieron con el reconocedor y que hicieron tambalear las bases del mismo y mi futuro inmediato por entonces. Pero gracias a Pedro, no hace falta apellido, se pudo llevar adelante y se defendió un lunes 16 a las 9:00 de la mañana. Hacía calor y los nervios estaban a flor de piel, pero todo salió bien y lo conseguí. Después de estos años al fin tenía la carrera. Había terminado una etapa de mi vida.

O eso creía.

Resulta que mientras que terminaba el TFG, asistía por la tarde a las clases del máster, en el que estoy y espero terminar a finales de año.

Además, y por si me sobraba tiempo, me apunté a clases de Inglés para obtener el nivel B2, seguía con mis labores en la Junta Directiva de la SFMSF y para finalizar, junto con un gran grupo de amigos de la banda, creamos un proyecto que rondaba por nuestras cabezas desde hacía meses: Dark Side Symphonic Band.

Ha sido de los proyectos con más ilusión que he tomado desde hacía años, y fue un gusto participar en su creación. Disfruté como hacía años que no lo hacía: en los ensayos, en las cenas con ellos, en las discusiones sobre repertorio y, sobre todo, el día del estreno.

Se me pasaba, aquel verano del 2015 (no tiene tanto gancho como otras fechas) destacaría dos hechos. El primero bastante personal y que siempre perdurará en mi mente (Nuba) y el segundo un viaje que me hacía falta y que disfruté como un enano: el Viaje a Escocia.

Me enamoré del país.

En verano eso sí, me gustaría tener la experiencia en otras fechas, pero será en otro momento. Unos paisajes impresionantes, un verde que lo cubría todo, un fresco que se agradecía, unos almuerzos estupendos, unos amigos geniales… Repetiré más pronto que tarde.

Retomando el punto anterior, el mes de Enero de este año fue el mes de la calma que precedía a la tormenta. No es que fuera un mes tranquilo, pero a finales de mes empecé a trabajar en el que puedo considerar mi primer trabajo, en Altran. Dentro de un nuevo proyecto que promete.

Así que aquí nos encontramos, casi sin tiempo libre, pero tirando para adelante. Aprovechando estas oportunidades que surgen. Y divirtiéndome, pasándomelo bien, que es lo importante.