10 de enero de 2013
Nueva etapa con la banda
Este año pasado ha sido un año bastante ajetreado en la Banda Municipal de San Fernando. Después de convertirnos en Banda Sinfónica parecía que todo iba a ir mejor, pero durante un tiempo no fue así y parecía que cualquier cosa podía pasar.
El problema principal que teníamos era que dependíamos del Ayuntamiento y ya se sabe, cada cuatro años todo puede pasar. Aunque fue todo una sucesión de hechos bastante liosa la que llevó a cabo esa incertidumbre sobre nuestro futuro. La petición de dos componentes, ahora ya ex, de que una labor que hacían desde el inicio de la formación hace ya un poco más de veinte años no reconocida laboralmente y su posterior indiferencia por parte del Ayuntamiento llevó a una denuncia por parte de ellos dos que causó más problemas de los que debería. Y es que decidieron que si iba a delante la denuncia la banda desaparecería, porque desde su fundación hubo muchas cosas que no eran legales y que estaban en una especie de limbo. Por lo que el Ayuntamiento iba a utilizarlo.
De hecho, las becas que una amplia mayoría de los músicos disfrutaba fueron paradas y un dinero que a todos viene bien, a unos más que a otros claro, no estaba. Y aquí es donde entra ahora mismo nuestro director que, con mucha paciencia y persistencia fue consiguiendo arreglarlo todo. Con la ayuda de unos cuantos músicos y demás.
Durante esa etapa, había mucha incertidumbre y no sabíamos si continuaríamos o no. Y de hecho así nos lo comentaba el director en algunos ensayos. Pero todo fue enderezándose y se consiguió una situación que, al menos a mí, trae esperanza e ilusión. Ya somos independientes del Ayuntamiento aunque seguimos siendo la banda municipal de la ciudad con las consiguientes ventajas que ello conlleva.
Estando en una Asociación, tenemos la independencia que necesitábamos y queríamos para poder crecer a nuestra manera. Hacer contratos en Semana Santa donde queramos al precio que nosotros ponemos, antes dependía en parte en el Ayuntamiento, y gestión del dinero por parte nuestra con lo cual todos los miembros pasarán a tener una compensación cada cierto tiempo y al fin se quitará esa diferencia que tan poco gustaba de becarios y no becarios.
Además de que ahora podemos albergar más que una banda, podemos montar nuestra capilla musical, una big bang, un coro… Lo que queramos y podamos hacer. Y sinceramente, es una gozada.
Empieza una nueva etapa, y tiene pinta de ser muy buena.