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12 de febrero de 2012

El Piano

Siempre he tenido fascinación por la música y, por supuesto, por los instrumentos y sus intérpretes. Desde chico me gustaba ver y oír a aquellos artistas crear música a través de aquellos aparatejos, pero la verdad es que esa perplejidad que tenía con aquella edad no la he perdido y siempre sale alguna obra, o más bien, la descubro que me hace volver a tener esos mismos sentimientos.

Me hice músico, poco de profesional cierto es, pero músico al fin al cabo y de todos los instrumentos uno de los que me siguen encantando es el piano. Creo que los tiros van porque es el único instrumento con el que no me veo capaz de poder interpretar música, me quedo embobado viendo cualquier concierto en el que aparezca. Es un instrumento que me encanta. Y a los pianistas, claro está, les tengo mucha admiración por saber sacarle jugo a ese instrumento que a mí se me escapa. La habilidad de poder tocar dos melodías «independientes», cada una con una mano, es algo que se me escapa creo que por el instrumento que elegí, el clarinete, ya que en él las dos manos son un todo, trabajan juntas para crear música, no como en el piano, que son independientes.

Ésa creo que es la clave de porqué no puedo tocar el piano. Aún así, en un futuro me gustaría al menos intentarlo, ver si quizá, con mucha práctica, soy capaz de tocar alguna melodía simple. Lo veo complicado, pero no pierdo nada por intentarlo. De la misma manera, cuando tenga una casa propia y demás, también me gustaría tener un piano en casa, ya por gusto. Por soñar que no quede.