13 de enero de 2012
Búsqueda de la perfección
Una persona siempre tiene que tener alguna meta en la vida, tiene que encontrar un porqué a su existencia, algo que le llene y que consiga que crezca como persona. Hay tantas metas como personas (o más) y cada uno anda siempre buscando. Y cuando la obtiene, cuando sabe qué es sólo le queda esforzarse para conseguirlo. Y así una y otra vez. Hasta que te encuentres realizado con aquello, hasta que encuentres la perfección.
Aunque no es únicamente en las metas donde buscamos la perfección. En otro tema, normalmente importante para nosotros, en el amor. También buscamos la perfección, buscamos la persona perfecta, la persona que nos comprenda a la perfección, la persona que nos complemente. La buscamos todos en algún momento y aunque pienso que existe (no digo que sea fácil) muchos al final se conforman. Se quedan a medias en la búsqueda, por falta de ganas o por comodidad más bien. O al menos esa es mi impresión. Buscamos lo que más se adapte a nuestra idea, o nos adaptamos nosotros para creer que esa es la persona más cercana a nuestra perfección.
Y es ahí donde veo el problema, en que por puro conformismo, para saciar una necesidad vacía, una imposición de la sociedad parece, nos creamos el problema. Nos obsesionamos con el hecho de buscar y buscar. Si bien es cierto que en algún momento todos sentimos esa necesidad, a veces las cosas van de un modo precipitado. Obligándonos en cierto modo al conformismo, dejando de lado esa búsqueda de la persona más cercana a esa perfección que tenemos en mente.
Pero bajo de mi punto de vista es un error, porque al final nos acaba por limitar. Sí, está bien, uno está a gusto, está cómodo, pero creo que en el fondo uno sentiría que busca más. La cuestión es que el conformismo gana y no sacamos fuerzas para conseguirlo, para ir en busca de la perfección.